Julio Muñoz, que es la cabeza de la fábrica de la felicidad, me invita, y me dijo que él sabía que yo había hecho el curso y me propone trabajar con ellos en la fábrica.

En una noche muy fría y en una grata conversación con Revista SinLímites, Daniela nos contó como desde muy pequeña comenzó a practicar deporte, en el colegio participó de toda actividad relacionada con este, en especial baby fútbol, desempeñándose como arquera del equipo, por lo que la apodaron “Morona” (haciendo referencia al portero de Colo Colo, campeón de la Copa Libertadores de América en 1991). Nos cuenta que ganaron el campeonato de su colegio en un tiempo que el fútbol en mujeres no era convencional como lo es hoy en día, practicado por muchas niñas y jóvenes a nivel nacional y mundial.
Daniela siempre mantuvo presente el sentido de equipo y las ganas de ganar con un espíritu enfocado en lograr objetivos, en competir de buena forma y sin pasar a llevar a sus contendoras. Fue así como posteriormente formó parte de equipos de vóleibol, llegando a participar en el Nacional de Vóleibol en Duplas con una de sus compañeras.

¿ Cómo influyó tu actitud y forma de ser en los grupos y/o equipos a los que pertenecías, tuviste algún problema con compañeros o amigos, o sólo era un tema de formación y no de imposición a los demás ?
Siempre fue un tema de personalidad, nunca vi que fuera algo negativo, pienso que por mi forma de ser fui presidenta de curso en el colegio por muchos años. Entonces lo veo como una forma positiva de canalizar energía y liderar, creo que más que provocar algo negativo, yo veía que la gente quería practicar conmigo lo que hacía. Además creo que me seguían por como se iban logrando las cosas o lo que proponía, siempre teniendo presente el no pasar a llevar a nadie, mis valores están súper definidos con respecto a eso, y es por lo mismo que siempre hablo de equipo.
Para lograr desafíos deportivos en el colegio necesitaste ayuda y colaboración para movilizarte o comprar la indumentaria para desarrollar tus deportes ¿ Cómo lo hacías para lograr esta ayuda, venía del colegio, tus padres o alguna motivación especial ?
Un lado de mi personalidad fue reconocido en el colegio, “mi alma turca”. Recuerdo que en ese tiempo mi mamá me regaló una bolsa de coyac, los vendí todos, compré más dulces para seguir vendiendo y terminé el cuarto medio con un pequeño imperio dentro del colegio y mi clóset lleno de dulces, de los que no comí ni uno, creo que fue el año que más flaca estuve. Lo pasé bien porque gané mis primeras lucas, tanto así que me compré una bicicleta y abrí una cuenta de ahorro (risas), además me alegraba que me alcanzara para practicar mis deportes.

¿Cuándo nace el amor por el Paracaidismo?
Ehhh…bueno, esa es una pregunta súper hecha, pero creo que es normal (risas). Cuando era chica mi papá me llevaba a los paseos de la empresa en la que él trabajaba, generalmente íbamos a Fantasilandia, lo que para mi era una maravilla, todos esos juegos a los que los niños les daba pánico subir, eran para mi felicidad. Lo bueno de todo esto es que mi papá era súper partner mío, siempre lo ha sido, súper aperrado, es mi fuente de inspiración.

¿El apoyo fue siempre desde tu casa o también del colegio?
Yo creo que eso siempre fue de mí, uno siempre es el que define esas cosas, si tú quieres algo debes fijarte una meta y lograrla. Siempre hay personas y/o instituciones que ayudan y que son necesarias para conseguir las metas que te propongas, pero lo principal es que parte por ti, por mi lado el apoyo lo tuve de los dos lados. Me acuerdo que en el colegio nos daban el espacio y el tiempo para participar, y habían profesores que se preocupaban por nosotros también; y bueno, en mi casa mi papá era fundamental en todo, es más, aún le digo upa y parte conmigo (risas). Es tan así que hace un tiempo para el día del padre le regalé un salto y volamos juntos, una experiencia única para mi.

¿Y el paracaidismo?

Bueno, ya había salido del colegio y trabajaba, estuve un tiempo volando parapente. Luego cambié de trabajo y una de mis compañeras nuevas, mayor que yo, me comentó que había practicado paracaidismo, asi que me invitó a hacer un salto tándem que es el primer paso al paracaidismo. En el salto tándem te lleva un instructor y salta contigo, y nada poh…fui, salté y me enamoré, fue realmente amor a primera vista, creo que nunca sentí ese amor. Ahí recordé que cuando volaba en parapente una persona que volaba conmigo me decía : “Daniela, el aire es lo tuyo y tú deberías seguir en esto, yo te veo y es como ver en un cumpleaños cuando revientan la piñata y los niños se vuelven locos recogiendo dulces, en eso te transformas tú volando”.
El salto tándem me encantó, quedé alucinada, pero es un deporte caro, entonces comencé a juntar plata, me considero organizada y no quería hacer un curso y luego quedar ahí, el paracaidismo necesita continuidad, por eso necesitaba juntar esa plata, hice el curso y empecé a saltar….ahhhh, saltar y seguir saltando (risas). Fue tanto que cuando cumplí los requisitos necesarios decidí hacer el curso de Tándem Máster, y hoy con orgullo puedo decir que soy la primera y única mujer tándem en Chile.

En lo técnico

¿Es complejo el proceso de aprendizaje?
Mira, ser paracaidista en palabras simples es tener la capacidad de saltar del avión, volar en forma segura, abrir tu paracaídas y llegar sano y salvo a tierra. Luego hay varias disciplinas que uno va practicando y aprendiendo, pero en la primera fase, si tú tienes ganas de hacerlo la pasión aflora, todo fluye porque cuando uno se deja llevar por las pasiones puedes conseguir todo lo que quieres, entonces para mi es eso…es pura pasión…
El curso tiene una parte teórica que será una semana en que te hacen algunas clases, en donde te hablan de procedimientos de emergencia y en el fondo te dan la seguridad de que tu sepas cómo reaccionar a un salto o a un imprevisto, luego vienen las prácticas y ahí netamente depende de las habilidades de cada uno y de la pasión que le pongas al salto.

¿Cuál es el proceso para realizar un salto?
Cuando uno hace un salto en paracaídas hay una planificación en tierra. Nosotros los paracaidistas queremos que sea un deporte seguro, al que la gente no le tenga miedo, ya que en general existe el estigma que porque tú saltas de una avión estás loco, que te vas a matar o que te va a pasar algo malo. Para mi esto es puro power y si tú planificas bien, las cosas salen bien; es como todo, si tú estás haciendo un trabajo planificas para llegar a tu meta, lo mismo pasa en este deporte, yo planifico para lograr un objetivo, ya sea una formación en el aire o un aterrizaje de velocidad o no sé, un salto de desplazamiento donde vamos varias personas. Por ejemplo, hoy estoy en “Skydive Andes” como coach, y dentro de eso hacemos un entrenamiento para personas que se están iniciando en el paracaidismo, les enseñamos a ser más seguros en el aire, con el fin de luego poder unirlos con otros paracaidistas y hacer formaciones. Todo esto basado en un espíritu de equipo, siempre les recalco en los entrenamientos que nosotros somos un equipo : cuando planificamos el salto, cuando nos subimos al avión, cuando saltamos del avión, cuando abrimos nuestros paracaídas y cuando llegamos a tierra. Entonces como ves, son varias etapas en las que nunca debes olvidar que estás con más personas y que todos somos un complemento.

¿Cuál es el salto más espectacular o significativo para tí?
Yo creo que tengo tres saltos que para mí son los más espectaculares hasta ahora. El primero es récord femenino que hicimos en Chile, récord sudamericano que fue con doce mujeres en el aire, eso fue para mi algo increíble; un récord para el que tuvimos muchos saltos de práctica , viendo que algunas se desmotivaban en el camino, pero yo por mi parte siempre tuve fe en que se iba a lograr. Nos resultó maravilloso, reconocido, creo que fue la época que más mujeres estábamos saltando, eso me tenía muy contenta, el récord logró que muchas mujeres se inscribieran.
El segundo salto fue el que hice con mi papá, lo acompañé como camarógrafa en el aire en su tándem y creo que es de las experiencias más lindas que he tenido en mi vida.
Y el tercero…lo hice hace poco y tiene un significado especial, porque cuando tenía cincuenta saltos vi en una revista que hablaban de Dubai, vi las fotos en la Isla Palmera y lo encontraba alucinante, pero tan lejano, sobretodo porque tenía que tener quinientos saltos para poder llegar a saltar ahí. Hace unos meses planifiqué unas vacaciones y me tomé unos días para pasar por Dubai, el objetivo era cumplir el sueño de hacer ese salto. Cumplir ese desafío y volar en una ciudad era nuevo, porque en general uno vuela sobre campos, entonces esto era aún más impresionante para mi.
Gracias al paracaidismo he estado en varios lugares, varios impensados; estuve entrenando en un túnel de viento en Rusia en San Petersburgo, jamás pensé estar ahí, lo mismo me pasó en Dubai y de repente ¡paff! se hizo realidad. Después de esto a uno se le abre el apetito y siempre quiere más, ver nuevos lugares desde el aire es otra cosa…es distinto…¡es maravilloso!

Dani, háblanos un poco de Juliet y de dónde nace ese nombre…
Juliet nace porque saltábamos en un club con otras chicas y veíamos que habían pocas paracaidistas. Dos de mis amigas, Cathy y Pauli, se fueron de viaje a Torres del Paine y cuando estaban haciendo el trekking de la ” W” nació la idea. Apenas llegaron al aeropuerto me llamaron y me dijeron : “Dani, te tenemos una propuesta, tení’ que decir que si” , y me contaron su idea de formar el primer club de mujeres paracaidistas en Chile, no terminaron de decirlo y yo ya estaba inscrita ( risas ), les dije que contaran conmigo que yo estaba dentro, y así nació.
El por qué de este nombre es por la matrícula del avión en el que volábamos en esa época, que era “Lima, Fox, Juliet”, así nació el nombre del grupo. La idea principal de este grupo fue siempre motivar a mujeres a participar del paracaidismo , decirles que nosotras también podemos y vamos pa’ delante. Creemos que el mundo debe entender que somos pares con los hombres, sobretodo aquí en Chile. Empezamos a tener harta difusión, hemos sido súper organizadas, y hoy en el club somos aproximadamente trece personas. Las chicas se han motivado y creo que ven a “Juliet” como un referente femenino dentro del paracaidismo en Chile.

Que Viene para “Juliet”

Estamos invitadas a un evento de vuelos, de avioncitos, de globos aerostáticos y a una que otra sorpresa; el nombre de este evento no se los puedo dar ahora porque estamos definiendo algunos detalles, pero se los haré llegar para la próxima edición.

La fábrica de la Felicidad

– ¿Cómo llegas a la fábrica?
A la fábrica wow!…..La fábrica de la felicidades muy real y llego ahí luego de un viaje a E.E.U.U en que fui a hacer un curso para mi certificación de coach, cuando volví…Julio muñoz, que es la cabeza “Skydive Andes” más conocida como la fábrica de la felicidad me invita a participar, me dijo que él sabía que yo había hecho el curso y que si yo quería trabajar con ellos…bueno te puedes imaginar que para mí fue un tremendo orgullo esa invitación, además era la primera mujer trabajando ahí como coach, así feliz dije que bueno y desde ahí eh estado trabajando sin problemas, me ven bien, aunque yo creo que a los chilenos aún nos falta, nos cuesta el aceptar a las mujeres en estos ambientes. Recuerdo que tuve mi primer grupo de puros hombres haciéndoles coach, hacíamos un training league donde invitamos gente que quiera aprender y les enseñamos con un coach a la cabeza. En el grupo las personas que estaban no me conocían, ven a una mujer y uno de ellos dice: “tú nos vas a enseñar a nosotros…” pero esto es muy chileno, lo veo tan normal, es como parte de la idiosincrasia, me da lata, pero no me causa tanta impresión porque sé que esta sociedad funciona así, pero nada, empezamos a hacer los vuelos, les empecé a enseñar cosas que yo pensaba les iban a ayudar en el vuelo y que les ayudaron y cuando terminó el día todos terminaron regalándome una cerveza, celebrando, y todo muy fraternal.

El paracaidismo es muy de amigos de equipo, es un deporte de nicho porque las personas que practicamos este deporte, tenemos algo especial, existe una pasión que nos mueve a todos por igual, porque no todo el mundo tiene las ganas de realizar una experiencia como esta, yo siempre digo a las personas que no les llama la atención, que le tienen miedo, que piensen que van a sufrir al saltar de un avión… que no lo hagan! Porque como todos sabemos, aquí en la tierra hay harto pa´ sufrir, para que exponerse a más (risa) Aunque, sinceramente arriba nadie sufre, es una experiencia que es única.

– ¿Qué es lo que te vuela la cabeza con el pertenecer a la fábrica?
Destaco el pertenecer a un equipo en donde nos cuidamos el uno al otro siempre hay alguien que te puede ayudar, tú mismo haciendo esta entrevista pudiste comprobar la preocupación de un compañero por enviarme fotos de máquinas que me pueden ayudar a mejorar en la parte física cuando vaya al GYM, y así, esto para mi es una hermandad. Por lo mismo una vez terminadas las actividades nos reunimos y compartimos como la mayoría de los grupos de amigos.

– ¿Cuál es el personaje clave de la fábrica para tí?
Es Julio Muñoz como te lo comenté anteriormente es la cabeza de la fábrica de la felicidad y que es un paracaidista de los más antiguos y avezados que existen en Chile. Es la tercera generación de paracaidistas en su familia. Comenzó saltando a los 23 años y hace 10 formó, junto a alg

unos amigos, la primera empresa de paracaidismo en Chile “Skydiver Andes”. En el 2012 pasa a ser el pri

mer paracaidista de la historia en realizar un salto base desde el Costanera Center aterrizando en plena Providencia, en Santiago.

– ¿Cuál es próximo proyecto que tienes en mente?
Mira en lo personal me gustaría realizar un nuevo récord en Chile, pero ahora un récord mixto que no exista una diferenciación de sexo y participar como un solo equipo. Bueno para esto necesitamos del apoyo, de todo el que se quiera sumar, este deporte no es barato y como la mayoría de la gente cree que quienes practicamos este deporte es gente de lucas cosa que no es así, si necesitamos el apoyo ya que para lograr un nuevo récord se necesita de mucho entrenamiento, lo que incluye saltos y para lograr esto, el paracaidismo es un lindo deporte donde los empresarios pueden invertir y apoyar un poco, ya que para hacer cosas lindas y que se pueden hacer necesitamos recursos.

– ¿Qué es lo más difícil de este deporte?
Lo más difícil es la plata, a los tiempos todos nos podemos acomodar, pero la plata es lo más complicado porque para entrenar para un récord no puedes hacer dos saltos, entonces se va preparando de apoco y vas uniendo. Un récord parte de una base, luego se debe formar la gente que sigue y así es un proceso largo y complejo y esto se resume en que son varios saltos y eso se transforma en dinero.

– ¿Que les puedes decir a quienes se sienten atraídos por el paracaidismo?
Yo tengo una frase que siempre está en mi cabeza y es que “Tus sueños siempre tienen que ser lo suficientemente grandes para no perderlos de vista mientras los persigues” y creo que para mí siempre ha sido así todo, yo soy de las personas que tienen metas y trabajo en busca de esas metas, para mí el paracaidismo es eso, trabajar en pro de un objetivo para lograrlo siempre desde la pasión…yo a todos los niños les digo no se rindan los sueños son para cumplirlos, que sus sueños no se queden sólo en el sueño, y que saquen la pasión que tienen dentro, eso ayuda mucho en cumplirlos, pero siempre teniendo presente que tu logro no significa que debes pasar a llevar a los demás, siempre respetando porque todos tenemos capacidades, creo que si sabemos usar las capacidades podemos conseguir todo lo que queremos. SL

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