Verónica Latuf Michelsen
Psicóloga.

Es sabido que la ansiedad precompetitiva alcanza su mayor expresión a partir de las 48 horas previas a la competencia.

Se Acerca la Competencia…

Cuando llega la hora de la competencia no hay vuelta atrás, toda la preparación es clave para manejar las emociones que afloran en ese momento. Fueron meses o años de trabajo para poder lograr los objetivos y esa sensación única de éxito que hemos definido para nosotros.

Los días previos, la ansiedad, las dudas, la incertidumbre, e incluso el miedo, van en ascenso. Por eso, es de gran relevancia llegar lo mejor preparado posible tanto física como mentalmente.

Si bien la ansiedad precompetitiva alcanza su mayor expresión en las 48 horas previas a la competencia, esta comienza a manifestarse en forma ascendente durante la última semana. No es extraño sentir “nervios”, pensar una y otra vez en la competencia y repasar mentalmente todo lo que podría pasar, muchos duermen mal y están en un estado constante de hiperalerta, el cual resulta ser algo desagradable.

Entonces ¿Cómo Prepararnos Para la Competencia?

Durante la semana previa:

  • Es importante seguir las indicaciones del entrenador. Habrá una planificación que permitirá llegar en forma óptima, no hacer nada extra, ni nada menos.
  • El autocuidado es clave: la alimentación, horas de sueño y descanso. Es fundamental no consumir alcohol, ni sustancias que puedan interferir el desempeño.
  • Se deben tener los objetivos claros, repasarlos y definir qué se debe y no se debe hacer para lograrlos. Recordar que los objetivos deben ser concretos, realistas e implicar un desafío.
  • Visitar el lugar de la competencia con tiempo y calma, visualizar cómo será, poner atención a los detalles, espacios, clima, ruido, etc. Esto permitirá saber cómo será el contexto.
  • Si el deporte es colectivo, se debe procurar que exista un buen ambiente, de cohesión, comunicación y fluidez. Puede que algunos compañeros estén tensos, pero es importante volver a la calma.
  • Antes de la competencia se deben aclarar todas las dudas.
  • Al momento de las reflexiones y motivaciones personales, éstas siempre deben ser en forma positiva y constructiva.
  • Mantenerse alejado de conflictos y todo aquello que provoque tensión innecesaria.
  • Lo más importantes es recordar que esto se hace por gusto y por lo tanto se debe disfrutar.

Las 48/24 horas antes:

  • Revisar con anticipación si se tiene todo lo necesario. No dejar para el último minuto estos detalles, ya que solo aumentaría la ansiedad.
  • Cuidar el descanso y buscar espacios de relajo (música, tv, caminar, leer etc.)
  • La noche previa, dejar las cosas listas, revisar bien que esté todo en orden y no falte nada.
  • Dormir al menos 8 horas de forma continua, cuidando la alimentación e hidratación.
  • Desconectar las pantallas y redes sociales al menos 3 horas antes de dormir, recordar que esto mantiene el cerebro activo y no permite descansar lo necesario.
  • Antes de dormir realizar una actividad relajante como un buen baño, escuchar música, leer etc.
  • Si se hace frecuentemente, usar técnicas de relajación progresiva y visualización.

El día de la competencia:

  • Levantarse con calma, sin apuros.
  • Tomar desayuno sentado, tranquilo y con el tiempo necesario.
  • Calcular los tiempos de desplazamiento considerando alguna eventualidad.
  • En el trayecto escuchar música, se puede crear una propia playlist, y recordar que no se debe estar conectado a redes sociales.
  • Al llegar, agradecer que el gran día llegó, observar el contexto y recordar los objetivos.
  • Realizar un mapeo cognitivo in situ de lo que sucederá y buscar soluciones a posibles inquietudes.
  • Durante el calentamiento comienza el cambio de “switch” para la competencia. Focalizar la atención, planificar las acciones, confíar en lo que se ha trabajado y tener un pensamiento positivo.
  • Lograr un nivel de activación media. No tan baja como para enlentecer, ni tan alta como para desorganizar. Para esto, se deben ocupar técnicas de respiración, para calmar o activar.
  • Disfrutar y agradecer el poder hacerlo.

El triunfo lo decide cada uno, ganar no implica siempre una medalla o trofeo. Muchas veces ganar es superarnos a nosotros mismos y lograr nuestros objetivos.

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