Verónica Latuf Michelsen
Psicóloga
Profesora Ed. Física

¿Héroes o destructores?

Son muchos los adultos e instituciones que fomentan el
desarrollo deportivo en niños y adolescentes, sabemos que es beneficioso tanto para la salud física como para un sano desarrollo psicosocial. Pero ¿realmente siempre es así?, ¿basta con hacer deporte, ganar torneos y entrenar mucho para ser personas sanas?, ¿puede ser perjudicial la exigencia? O quizás ¿es relevante el cómo se enfoca la actividad deportiva para que realmente sea beneficioso y cumpla el efecto que deseamos?

El deporte encuentra su origen en el juego, y como tal, su elemento más importante es el goce y felicidad al realizarlo. Cuando hablamos del goce nos referimos al goce de quien lo practica, a esa sensación única y mágica que muchas veces se ve opacada por la actitud de padres, profesores y entrenadores ansiosos por lograr sus propios objetivos y validación a través de los niños.

El deporte es un tremendo agente formador, desarrolla habilidades socioemocionales, potencia el desarrollo cognitivo, entrega valores, previene enfermedades físicas y mentales, entre otras cosas. Pero este debe abordarse de la forma correcta y en el contexto adecuado. No debemos perder de vista que es un agente FORMADOR y no alto rendimiento en personas pequeñas. Educamos a través del deporte y también a través de nuestro ejemplo. La familia, instituciones, profesores y entrenadores son esenciales en la vivencia deportiva, pueden ser el gran pilar o lamentablemente el gran destructor de una experiencia deportiva sana y formadora. Es de suma importancia considerar las necesidades de los niños, así como su etapa de desarrollo, y en función de éstas, adaptar y orientar la práctica deportiva para evitar situaciones de “burnout” o “deportista quemado”, así como lesiones y lo más lamentable aún, el abandono de la práctica deportiva.

Disfrutar del deporte, aprender con él y mejorar gracias a él, son las tres premisas fundamentes que no deben mezclarse con las de alta competición o rendimiento en etapas formativas, términos que por desgracia, hoy en día están difusos en la práctica deportiva de niños y jóvenes. Es frecuente ver adultos que se alegran por el esfuerzo, por la alegría del niño, por los valores demostrados y por el goce del niño al practicar una actividad deportiva. Lamentablemente, también es cada vez más frecuente ver adultos que solo presionan, critican, exigen a los niños para “ganar”, sin darse cuenta que los están alejando de la práctica deportiva y los convierten en potenciales perdedores como personas, lamentablemente también vemos como los incitan a conductas que no van de la mano con los valores deportivos, tan solo con el fin de ser el “mejor” u obtener un trofeo. Desafortunadamente, muchas veces la frase “el fin justifica los medios”, es palpable en los antivalores que se le transmiten a niños y jóvenes, donde lo único que se genera es una normalización de los antivalores sociales y deportivos, o bien, una sensación negativa con la práctica deportiva, que lleva a un alejamiento total de esta actividad tan importante para nuestra vida y sociedad.

No debemos olvidar que el propósito de la formación deportiva, es FORMAR, y con esto nos referimos a formar personas de bien, íntegras, desde un enfoque biopsicosocial, que internalicen valores y disfruten a través de la práctica deportiva, para esto es muy importante no olvidar el rol que jugamos como adultos, y más aún el verdadero propósito de la actividad deportiva.

“El futuro no está en los niños y jóvenes, está en los adultos que formamos a los niños y jóvenes”.
Prof. H. Maturana

Para esto es importante considerar lo siguiente:

✔ Los niños deben disfrutar la actividad deportiva, ese es el mayor propósito.

✔ Los valores y la formación están sobre el rendimiento.

✔ El fin es la formación, la actividad deportiva es la herramienta.

✔ Siempre los adultos somos ejemplo y debemos cuidar nuestras actitudes.

✔ No pongamos el énfasis en el logro, pongamos el énfasis en la vivencia de la actividad y la superación personal.

✔ Ganar es algo personal, es ganarse a uno mismo, y esto no necesariamente implica un podio.

✔ Son los niños los que practican deporte, no nosotros que compensamos nuestras frustraciones a través de ellos.

✔ Si bien la práctica deportiva es importante en los niños y los jóvenes, también lo es cumplir con su etapa del
desarrollo y ser felices.

Algunos consejos prácticos:

✔ Pregunta ¿cómo lo pasaste?, en lugar de preguntar ¿ganaron?

✔ Recalca lo positivo, no critiques.

✔ No descalifiques a tu equipo, deportista y menos aún, al rival.

✔ No descalifiques al árbitro, aunque no te guste su desempeño, es la autoridad y como tal, debe respetarse.

✔ Fomenta la humildad, respeto y compañerismo. Esto hará que el niño aprenda valores que a la larga le traerán muchísimos triunfos.

✔ No expongas ni sobreprotejas a niños y jóvenes en la práctica deportiva, simplemente acompáñalo, guíalo y apóyalo equilibradamente.

✔ Ayúdalos a organizar sus tiempos, no olvides incluir el descanso y recreación dentro de sus actividades.

✔ La activad deportiva es un placer, no un castigo, nunca lo castigues con esto.

✔ Respeta la lesiones y enfermedades, desarrolla el autocuidado y no olvidemos que buscamos una vida saludable, no ganar a través de dañarnos.

✔ Da la oportunidad de probar diferentes cosas, de la experiencia solo se aprende, y les permite tener seguridad de lo que quieren.

✔ Escúchalos, sus intereses cambian y también se cansan, una buena comunicación es fundamental.

✔ No te olvides nunca que los niños y los jóvenes son personas en plena formación, y los adultos, somos siempre, modelos a seguir.

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