AVENTURERO DEL MAR, RÉCORD MUNDIAL DE ULTRA-DISTANCIA EN STAND UP PADDLE, RECONOCIDO MUNDIALMENTE COMO ESPECIALISTA DE OLAS GIGANTES DE SUP, CAMPEÓN DE LA MÍTICA COMPETENCIA “SUP 11 CITY TOUR FRIESLAND” HOLANDA 2014, CARRERA DE 220 KM QUE CRUZA 11 CIUDADES DE LOS PAÍSES BAJOS, LOGRANDO EL PRIMER LUGAR CON UN TIEMPO DE 26 HORAS Y 20 MUNUTOS.

El deporte es un refugio para mí, una forma de escaparme del mundo y conectarme conmigo mismo.

Un poco de tu historia de niño

En Chile muy pocos saben que crecí lejos del Mar. Nací en Bélgica, en un pueblo de campo muy tranquilo, a excepción de la línea de tren que pasaba justo debajo de mi ventana. ¡Solía hacer temblar toda la casa!

Me considero privilegiado, sin duda alguna; primero por la educación y los valores que me inculcaron mis padres, pero también por el lugar y las personas con las cuales crecí. El entorno era seguro, con mucha naturaleza y muchas aventuras en los alrededores. Podíamos soñar en grande, el mundo futuro era prometedor.

Durante muchos años pasaba mis vacaciones cosechando cebada con mis tíos, o recorriendo bosques con los scouts. Eso fue hasta conocer el agua y el windsurf. Vivíamos a pocos kilómetros de unos lagos, los que luego se transformaron en mi segunda casa.

¿Cuándo y de qué manera llega el deporte a tu vida?
Tenía 10 años, estaba jugando en la calle con unos amigos y pasó mi padre en auto, iba a los lagos a trotar y me ofreció acompañarlo. Ese día trotamos 10 kilómetros y fue como el detonante, me había sacado del mundo de los niños y llevado a algo muy diferente, una nueva dimensión; un mundo donde esfuerzo y sufrimiento se hacían gratificantes.

Poco después probé el windsurf, y de allí en adelante dejé los Scouts y el amor por los tractores y las cosechas.

¿Y Chile en todo esto?
Estoy muy orgulloso de mis orígenes, pero a la vez muy orgulloso de ser chileno ahora. Llegue en el año 96, cuando estaba cien por ciento dedicado al windsurf. Veníamos para realizar un reportaje para la revista francesa Wind, con otro windsurfista y un fotógrafo. Esto fue mucho antes de la revolución de los medios digitales, en esa época las revistas impresas eran medios muy influyentes, eran la únicas fuentes de información para deportes alternativos.

Recorrimos la costa desde Tirúa hasta Perú, fue una tremenda aventura. Navegamos mucho, hicimos muchos amigos, y también nos enamoramos. Imagínate que de los tres que llegamos, dos nos quedamos a hacer nuestra vida aquí. No ha sido fácil, pero los esfuerzos valieron la pena cien por ciento, aquí en Chile he logrado una calidad de vida excepcional, respecto a lo que yo valoro. Ahora lo logrado no es permanente, y seguir con el mismo estilo de vida exige de muchos esfuerzos y sacrificios, pero aun así lo disfruto.

Hoy en día ¿qué deporte practicas?
El windsurf fue el primer deporte al cual me dediqué y en el cual competí, me transformó la vida, literalmente. Todo lo que soy y he realizado en mi vida ha sido influenciado por el windsurf. Sin embargo, en los últimos 12 años lo he practicado muy poco, y otros deportes tomaron el relevo, principalmente el Stand Up Paddle. Mis mayores éxitos internacionales fueron en SUP, y particularmente en las carreras.

El SUP llegó en un momento donde me empezó a faltar tiempo para esperar el viento y cazar las mejores condiciones de windsurf. Es mucho más flexible en ese sentido, solo necesitas agua, con o sin viento, con o sin olas. Pero hoy en día lo que más practico va dependiendo mucho de las condiciones del mar. Me encanta surfear, especialmente en Longboard; me encanta el Foil también, cuando el mar esta chico es lo máximo, y tiene muchas formas de ser practicado también, como ahora con un “ala”, el Wingfoil, en el cual me estoy iniciando; me gusta mucho el Kitesurf también, pero no se puede hacer todo, falta tiempo.

Estilo libre o competitivo

Estilo libre ¡de todas maneras! Los deportes que practico son para eso, por lo menos en lo que son las olas, la competencia es necesaria, pero sigue siendo muy subjetivo decir esta ola vale 6,3 puntos y esa otra 6,7.

En las carreras de SUP es diferente, es más objetivo, pero lo que me llevó a las carreras de SUP son las travesías y las aventuras en solitario; me gustaba tanto que me puse bueno para remar, y al probarme en carrera empecé a ganar. Pero mi esencia nunca cambió, y es el freeride. El deporte es un refugio para mí, una forma de escaparme del mundo y conectarme conmigo mismo.

La Familia…

¡Muy importante! Casado, con 2 hijas, ambas mayores de edad ya, 20 y 18 años, son mis mejores amigas, sin duda. Mis padres, una hermana y sus hijos viven en Bélgica, y otra hermana con su hija aquí en Chile. Y muchos familiares y primos de ambos lados, tanto de la familia de mi señora, aquí en Chile, como de la mía en Bélgica.

Los amigos…

Son lo más importante junto con la familia. Tengo muchos amigos, en todas partes del mundo, amigos de verdad. Son mi máxima fuente de inspiración y motivación, no logro inspirarme desde una persona que no conozco, de alguna celebridad por ejemplo. Nunca sabes lo que hay detrás de la imagen que proyectan, mientras tanto de los amigos conoces su realidad, el por qué de su actuar, etc.

Con un amigo de verdad no necesitas ni hablar, uno se entiende solo con los ojos.

¿Por qué Punta de Lobos para vivir?
Punta de Lobos es el lugar perfecto para practicar todos los deportes que amo, y vivir plenamente con el mar, quizás no tanto para el Windsurf, pero muy cerca hay otras playas buenas para practicarlo.

Además Pichilemu tiene los servicios básicos como para poder vivir bien en familia, detrás del turismo, existe una mezcla muy entretenida entre un tradicional pueblo de campo y de pescadores, con gente que busca una vida alternativa, con valores más apegados a lo simple y lo natural ¡Puros personajes!


¿En qué estás actualmente?
Estoy entre teletrabajo para Viña Casa Silva por un lado, y por otro, tratando de adaptar nuestra Cerveza Viejo Lobo a la nueva realidad, su venta estaba basada principalmente en el turismo y los restaurantes de la costa de la región. Tenemos que reinventar los caminos para llegar a nuestros consumidores.

Siempre estoy full ocupado, nunca veo tele, ni Netlfix, no me da el tiempo, y si intento, me quedo dormido (jajaja). Para el deporte siempre me hago el espacio, sigo entrenando fuera del agua, ya que el mar está prohibido, tratando de mantenerme en gran forma para el día que se levante la restricción.

¿Qué hace un amante del mar en tiempos de pandemia?
Tengo la suerte de vivir a pasos de la playa, y a pesar de no poder entrar al mar por las restricciones, puedo seguir muy conectado, voy por lo menos tres veces al día a mirar y a nutrirme de su energía a través de los ojos. Me molestó mucho la restricción, por su incoherencia, pero no me quejo.

Aparte de eso no me falta en qué ocuparme, entre mi trabajo en Viña Casa Silva y mi cervecería se me hacen corto los días; he aprovechado de avanzar en cosas que nunca alcanzaba a hacer por el ritmo frenético de la antigua normalidad, de hecho me asusta llegar a esa nueva normalidad demasiado temprano, no alcanzaré a hacer todo lo que pensaba lograr en ritmo de pandemia.

¿Cómo ves la sociedad hoy en día y las nuevas generaciones?
Soy una persona muy optimista, siempre rescatando lo positivo de cada situación, pero aquí voy a sonar bien pesimista, se les viene difícil a las nuevas generaciones. Estamos viviendo un momento muy especial e inesperado con esta pandemia, vino a remecer las vidas de todos, destruir negocios y sueños, y cambiar los planes que uno hacía por años, etc., pero también trae cosas muy positivas, como la baja de contaminación, que es clave para la sociedad de hoy. Lamentablemente, creo que si se acaba rápido, volveremos a la misma dinámica de sobre consumismo. Para que haya un cambio profundo, la crisis pandémica tendría que durar mucho más tiempo, para borrar suficientemente los cimientos de nuestro sistema socio-económico, pero sería un proceso muy doloroso y es poco probable que ocurra.

Por las nuevas generaciones estoy algo preocupado, como comenté yo pude crecer soñando con un futuro alentador, con esfuerzos todo iba para mejor, más posibilidades, más experiencias, más viajes, etc. A las jóvenes de hoy les hemos preparado otro mundo, contaminado, sobre-explotado, sobre-poblado, y con demasiadas señales negativas, ¿qué estímulos o motivaciones les estamos dando?, ¿Estudiar duro?, ¿tener éxito profesional?, ¿desarrollarse económicamente?…Y vamos educando como si aún se pudiera seguir en la misma senda que antes, fabricando sueños que son antagónicos para las soluciones que necesita la sociedad. Y no son tontos, se dan cuenta.

A muchos ya no les llama el sueño de formar familia, consciente de la sobre población y del futuro poco alentador que dejarían a sus hijos… Es triste, pero los veo poco motivados en ese sentido, y es responsabilidad de mi generación, y de las anteriores; van a pagar las consecuencias de nuestros excesos, de estilos de vida desconectados de nuestro entorno.

Alguna anécdota…

Uff… de encuentros con orca, con tiburón, o de olas gigantes y temporales con mar desmontado; son muchas ¡como para escribir un libro!, pero sorpresivamente una de las que más me marcó fue en agua dulce. La única vez que abandoné una travesía de SUP, en el lago General Carrera, me marcó particularmente porque fue el día anterior a la muerte de Douglas Tompkins, en el mismo lago.

A diferencia de él y su equipo, yo estaba haciendo la ruta sur del lago, y en Stand Up Paddle, no en Kayak; había salido de madrugada de Puerto Guadal y mi plan era llegar a Chile Chico el mismo día, 95 kilómetros remando en una tabla inflable. Lamentablemente, me atrasé mucho, con viento en contra entre el kilómetro 15 y el 25, lo que me hizo perder muchas horas. Cuando por fin tenía el viento a favor y empezaba a avanzar rápido, ya eran las 3 de la tarde, se veía muy difícil llegar a la meta antes de la noche, adelante solo quedaba un lugar donde salir fácilmente del lago, en el kilómetro 43. Cualquier otra parte significaba enfrentar montañas y acantilados para llegar al camino, y esperar encontrarse con alguien, no estaba preparado para eso, ni para pasar la noche en el lago o en su orilla; entonces tomé la difícil decisión de abandonar, a medio camino.

Salir del lago no era el fin de la aventura, por supuesto, aún había que volver a encontrarse con la civilización y llegar a Chile Chico. Nunca me ha gustado abandonar, pero lo que pasó el día siguiente con Douglas Tompkins profundizó más aún esa enseñanza, el General Carrera no es cualquier lago, su agua dulce, sus colores y paisajes preciosos son muy engañosos.

¿Algún sueño o desafío que cumplir?
En el día a día vivo mi sueño de niño: vivir en familia y trabajar cerca del mar, en un lugar maravilloso que me permite practicar mis deportes en las mejores condiciones que hay. Cuando dejas de soñar, o aspirar a algo, dejas de vivir. Tengo muchos proyectos nuevos en mente, a mediano plazo son travesías en Stand Up Paddle, son tantas que quiero hacer, que seguro no me alcanzará esta vida. Los últimos tres años he salido poco a realizar aventuras en SUP, ya que he tenido mucho trabajo con la cervecería, pero me muero por perderme nuevamente en el mar, y mandarme esas travesías bien grandes.

A más largo plazo, cuando el cuerpo me comience a pedir más descanso, mi sueño es cambiar las tablas por un barco y navegar La Patagonia entera.

¿Algún mensaje especial?
¡Sí! Me gustaría terminar con algo más positivo y motivador para las nuevas generaciones.

La vida es maravillosa, tienen una sola, y es ahora. Hay que aprender a disfrutar las cosas simples y de los esfuerzos, darle un sentido realista a su vida, y ser resiliente en el camino. No importa si no se logra, mientras se disfrute el hecho de intentar. Y nunca olvidar que la vida está allí afuera, no atrapados en las multitudes de pantallas que nos rodean. ¡Sean actores de sus vidas, no espectadores de las de otros!

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