El contexto actual de crisis sanitaria, nos ha dado pie para pensar, evaluar y enfatizar la importancia que tienen aspectos psicológicos tanto en deportistas como en su medio más cercano.

Durante este tiempo ha aumentado el interés en la psicología, principalmente para entender los procesos que surgen en este contexto y también sobre cómo llevar de la mejor manera esta situación. Ciertamente, no hay una sola receta y no existen fórmulas mágicas, pero sí hay recomendaciones generales, tanto para el deportista como para sus familias, que los ayuden a sobrellevar este momento de la mejor manera posible. Claro que no es fácil, pero sabemos que el deportista y su familia han elegido un camino que requiere dedicación, el deporte. Y es justamente esa elección, la que permite que este nuevo desafío se transforme en una oportunidad de crecimiento.

Cada ser humano es un mundo distinto, y cada deportista atraviesa procesos que son únicos e incomparables, incluso con hermanos o compañeros de su misma disciplina, porque cada característica y rasgo individual le da su sello, y es esa individualidad lo que les permitirá avanzar en el deporte y en la vida.

Los deportistas vivencian distintas variables psicológicas en entrenamientos y competencias, que son familiares para ellos, como la concentración, la ansiedad, la gestión emocional, entre tantas otras; y es en esta crisis cuando se vuelven a enfrentar a las mismas variables psicológicas, pero esta vez, en otra circunstancia.

Un contexto desconocido puede generar mayor ansiedad e incertidumbre. Para esto, las recomendaciones generales para el deportista son las siguientes:

  • Reconocimiento y gestión emocional.
    Es fundamental en la vida reconocer las emociones. Muchas veces confundimos las emociones, por ejemplo, la rabia es confundida con pena y viceversa. Un cuento de Jorge Bucay titulado “La tristeza y la furia” habla sobre esta común confusión (*). Lo importante para cada deportista y para cada ser humano, es poder reconocer las emociones por las que transitamos, y también saber cuál es la reacción de cada uno frente a esta emoción, a veces reaccionamos evitándola, otras veces para evitar un conflicto la guardamos, y finalmente al acumular constantemente las emociones, terminamos explotando sin saber muy claramente qué pasó. Por eso, una de las recomendaciones principales es conocer mis emociones, saber mis reacciones y enfrentarlas, no evadirlas. Todas las emociones aparecen por una función adaptativa y es importante explorarlas. El deportista en entrenamiento y en competencia experimenta muchas emociones, cuando es capaz de reconocerlas y gestionarlas, esto sin lugar a dudas le dará una ventaja competitiva.
  • Tiempo a solas.
    Esta recomendación es para el deportista y para cada integrante de su familia. Un acto tan simple como tener un tiempo a solas, especialmente fuera de pantallas, que permita reconocer mi tensión muscular, mi respiración, lo que estoy sintiendo, tener consciencia en la respiración, observar mis pensamientos y mi entorno, será un acto clave para valorar el presente, centrarnos en el aquí y ahora, lo que nos entregará una gran ayuda para nuestro cuerpo y nuestra salud mental.
  • Buscar actividades creativas fuera de la pantalla.
    Es importante que cada integrante contribuya en esta tarea, se pueden turnar para inventar nuevas actividades para hacer en familia, pero también será muy importante que el deportista pueda hacer actividades creativas, ya que esto ayudará enormemente a flexibilizar su forma de pensar, y puede ser muy beneficioso en sus entrenamientos, en sus competencias, y tendrá un efecto directo en la toma de decisiones en el deporte.
  • Evitar la sobreinformación y confirmar la fiabilidad de las fuentes de información.
    Actualmente, tenemos muchas fuentes de información que aparecen tanto en plataformas digitales, medios escritos, televisión y tantos otros, para esto será fundamental evitar la sobreinformación, ya que eventualmente puede generar aumento en la ansiedad o angustia. Esto no significa, bajo ningún punto de vista, dejar de informarse, todo lo contrario, significa saber informarse, ir a los espacios reales y fidedignos que entreguen específicamente lo que necesitamos saber.
  • Uso de la tecnología.
    El uso de la tecnología es, sin lugar a duda, uno de los mayores aliados en esta cuarentena, pero también se puede transformar en nuestro mayor carcelario. Dentro de las principales recomendaciones, se encuentra el poder distribuir el uso de la tecnología en búsqueda de videos del deporte practicado, poder ver nuevas habilidades, estudio de cosas nuevas y recreación. Será importante manejar el tiempo del uso de la tecnología, para que no abrume y logre cumplir un rol importante en nuestro proceso, pero que no se vuelva el motor de nuestras vidas.
  • Utilizar estrategias de entrenamiento mental.
    Constantemente les digo a los deportistas que todos están en una situación similar debido a esta crisis sanitaria, sin embargo, el que realiza entrenamiento mental, sin duda, tendrá una ventaja competitiva frente a otro que no esté realizándolo. El entrenamiento mental forma parte vital en la carrera de cada deportista, y será clave en el momento de competir. Para esto, se debe ser muy cuidadoso, idealmente asesorarse con un especialista con estudios en el área que pueda acompañar su proceso deportivo. Para las personas que les gusta el deporte, pero no lo practican en alto rendimiento, será clave también asesorarse para tener claridad de sus motivos y mantener un estilo de vida saludable y permanente en el tiempo.
  • El confinamiento como oportunidad.
    Mucho se ha hablado sobre “aprovechar” nuestro confinamiento. Desde mi punto de vista, ese no es el foco correcto, debido a que puede generar muchas expectativas y aumentar las angustias al no ver los avances que esperamos, sin embargo, se le puede dar un significado distinto a esta experiencia y permitirnos sentir realmente nuestras emociones, sentir lo que estamos pasando, y a partir de eso, construir el deportista o persona que estamos siendo y el que queremos ser.

Al hablar de confinamiento como oportunidad, es una invitación a ver cada situación de distintos ángulos y encontrar el aprendizaje que nos permita crecer, enfrentar los desafíos y estar cómodos con nosotros mismos.

Carolina Delmonaco.
Psicóloga. Magíster en Psicología Deportiva. Docente de Psicología Deportiva
de Pre y Post grado. Psicóloga de la Selección Chilena
de Jockey “Las Diablas”. Psicóloga de Fútbol Joven de Audax Italiano
y de la Federación de Pelota Vasca.
1