El sistema nervioso y su órgano culmine, el cerebro, controlan todo, desde el mecanismo lesiona hasta la restauración completa.

Las lesiones que puede sufrir un deportista durante la práctica de su disciplina, o aún más, durante su preparación o entrenamiento son múltiples, y por lo mismo existen muchísimos factores que posibilitan la presencia de éstas, desde lesiones de contacto como caídas, golpes o traumas directos, hasta lesiones de sobrecarga o sobreuso, como fracturas por stress, inflamaciones articulares y tantas lesiones comunes que según la experiencia del deportista podemos haber vivido.

No obstante del tejido que se lesiona, pudiendo ser huesos, articulaciones, músculos, fascias, bursas y tantos elementos musculoesqueléticos, existe un factor común y muy relevante de considerar a la hora del mecanismo de producción de la lesión y su avance en la recuperación, es el mismísimo y más importante órgano controlador nuestro: el cerebro (y su red extensiva que denominaremos sistema nervioso), y aunque la lesión esté muy lejos de él, debes considerar que el origen de ese tejido dañado puede haber sido provocado directa o indirectamente por él, o que la cicatrización de la zona dañada será lenta o rápida según él lo comande, y más aún, al final del tiempo de rehabilitación, solo este órgano dictaminará si pese a no existir daño actual de ese tejido, el área funcione o no de manera correcta, ¿lo crees? Pues bien, a través del continuo avance tecnológico y del conocimiento en la neurociencia y neurofisiología, hoy se reconoce de mayor manera el rol preponderante de tu cerebro en la verdadera magia para poder evitar lesiones, o una vez provocadas facilitar su recuperación. Recuerda que el sistema nervioso y su órgano culmine, el cerebro, controlan todo, desde el mecanismo lesional hasta la restauración completa.
Acá te van algunos datos a tener en cuenta para evitar que el sistema nervioso colapse en tu práctica deportiva y promueva lesiones, o que el mismo sistema facilite tu pronta recuperación.
Hoy los profesionales actualizados en prehabilitación, rehabilitación, readaptación deportiva, y todas las fases que influyen en una exitosa y alta participación física, poseen grandes herramientas para no solo facilitar la cicatrización de los tejidos dañados, sino también para potenciar al sistema nervioso e incidir en tu cerebro, otorgando lo mejor del mundo de la salud en ti.

Disección anatómica de la cara posterior de la rodilla se encuentran punzados los nervios que se dirigen a la pierna y el pie.
Condición Conducta
Realidad: Cuando se produce una lesión en algún tejido, los receptores de las sustancias liberadas o estimuladas por ese daño, informarán al sistema nervioso, y por transmisión de esta señal el cerebro finalmente, según su propia experiencia, determinará el nivel, intensidad, localización e importancia de la lesión por medio del sistema de alerta, cuyo sonido a escuchar es el dolor, el cual te alertará de la situación y desencadenará mecanismos compensatorios para evitar que el daño prosiga o la lesión se agrave. Sugerencia: Si no escuchas a tu cuerpo dolente, podrás entonces generar una cadena descompensatoria que aumente la posibilidad de daño en áreas adyacentes o remotas al tejido afectado, esto no significa evitar y eliminar tu actividad, pudiendo solo modularla o generar los tiempos de dosificación necesarios para la cicatrización o la disminución de la injuria sobre el sistema. “el dolor es bueno, ya que te alerta de la condición y evita el aumento del daño, aprender a contextualizarlo es clave para la restauración de la función y la actividad”  
Realidad: La liberación de algunas sustancias facilitadoras del proceso de recuperación, y su velocidad de acción, dependen íntegramente del estatus metabólico del momento del sistema nervioso. Sugerencia: Mantener un sistema nervioso saludable durante el proceso de recuperación se torna altamente crucial, para ello la nutrición balanceada, los hábitos saludables, la correcta hidratación, el descanso necesario del sitema es vital, porque para poder recuperarte el sistema recuperador debe estar también sano. Durante un estado de lesión, generar hábitos y conductas que van en dirección opuesta a una buena calidad de vida (beber en exceso, tabaquismo, pocas horas de sueño reparador y alimentación no saludable en exceso), claramente retrasará la posibilidad de vuelta deportiva. “Si tu pie está lesionado, todo tu cuerpo en definitiva está lesionado, entrégale a éste los mejores materiales y las mejores condiciones para que vuelva a  funcionar lo más óptimo posible, en el menor tiempo posible”
Realidad: La negación del proceso de lesión (no convencerse de que se está lesionado), y las creencias sociales exacerbadas de evitación de la lesión, comprometen la viabilidad de una buena y funcional recuperación. Sugerencia: El no querer darse cuenta de que se está lesionado, puede ser perjudicial a la hora de generar que el sistema nervioso comience con el proceso de recuperación, y esto no significa que uno debe desanimarse a si mismo porque se está afectado, o que se autoconvenza que no le dará importancia a la lesión, se trata de entender el proceso y apoyarse en los profesionales necesarios y adecuados, según el objetivo de reparación en los tiempos que se tengan. Es por ello que lo que funcionó con otro deportista ante la misma lesión, no tiene por qué funcionar de la misma manera conmigo, pudiendo ser mejor o no dar resultado, por esto que la automedicación, y auto rehabilitación pueden funcionar, como no, pero apostar por algo al azar en tu mismo cuerpo,  puede ser no provechoso para tu organismo, y finalmente peligroso para el avance correcto de la llegada a un pronto  estado saludable. “Mejor que apostar por lo que crees que esta pasando, es saber qué es lo que te esta sucediendo, y en esto poner atención, ya que todos los profesionales de la salud no tienen todas las respuestas adecuadas, tampoco todos los que dicen ser especialistas en deporte lo son, guíate por sus credenciales y acreditaciones antes que por sus frases publicitarias”
Hoy los profesionales actualizados en prehabilitación, rehabilitación, readaptación deportiva, y todas las fases que influyen en una exitosa y alta participación física, poseen grandes herramientas para no solo facilitar la cicatrización de los tejidos dañados, sino también para potenciar al sistema nervioso e incidir en tu cerebro, otorgando lo mejor del mundo de la salud en ti.   Te dejo dos frases para tomar en base a lo leído…   “El movimiento es una medicina para crear el cambio físico, emocional y mental”. – Carol Welch.    
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