Un día cualquiera, jugando PS4 MotoGP, nació la inquietud de investigar si el deporte de moto de velocidad existía en Chile. Después de buscar en internet descubrió que sí, probó, y quedó cautivada; luego vino la lucha por convencer a su familia para que la apoyara en su nuevo desafío y hacerle saber que la moto de velocidad no es tan peligrosa como se cree. Hoy en día compite en circuito en Italia.

A pesar de los primeros ¡NO! al plantear que quería dedicarse al Motociclismo, hoy tiene todo el apoyo de su familia para seguir su pasión.

Un poco de tu historia…
En mi familia somos cuatro hermanos, me crié con dos de ellos, con los que prácticamente tenemos la misma edad, lo que nos llevó a ser muy unidos. Siempre hacíamos locuras, yo era muy extrovertida y aventurera, me gustaba la sensación de adrenalina, lo que me llevaba a meterme en problemas siempre.

¿Cuándo y cómo llega el deporte y el motociclismo a tu vida?
El deporte llega cuando mi padre me regaló mi primera bicicleta, desde entonces me llamó la atención el mundo de las ruedas. Ya más grande, a los 14 años, en unas vacaciones en la playa conocí las motos de enduro; me subí a una de ellas y quedé enamorada de la sensación de pilotar. Justo a esa edad no estaba pasando por un buen momento, en mi familia, al ver lo bien que me hacía montar una moto, decidieron apoyarme. Mi padre, mis hermanos y yo comenzamos a aprender desde cero, siempre viéndolo como un hobby. Luego, al pasar los años, mi padre y mis hermanos ya no podían seguir acompañándome, por lo que dejé de lado un tiempo las motos, hasta que un día jugando PS4 conocí el MotoGP 18 y me pregunté si ese deporte (moto de velocidad) se practicaba en Chile. Investigué en internet, encontré clases que incluían moto y equipamiento, así que era perfecto para probar algo nuevo. Mi familia siempre en contra, creían que era más peligroso que el enduro, así que la primera clase no les conté que iría, para después mostrarles que no era tan peligroso como ellos creían. Más adelante les conté de qué trataba y les ofrecí que me acompañaran para que lo conocieran, desde entonces mis padres lo aceptan, ya que vieron que es realmente lo que me apasiona y me hace feliz.

Cuéntanos de tus primeras competencias y la más importante de tu carrera.
Mi primera competencia fue en Enero del 2019, en el Autódromo Interlomas (Temuco), la verdad no estaba en mis planes ese campeonato, me invitaron y solo dije que sí. No tenía idea de cómo funcionaban las carreras y mi moto estaba prácticamente como de fábrica, así que para mí fue un mundo nuevo al momento de llegar, y la verdad quedé fascinada, fue una experiencia inolvidable; apenas terminó la primera carrera ya estaba preguntando cuándo sería la próxima. En la siguiente fecha me fue mucho mejor, de estar en la penúltima posición, pasé a estar cuarta en la carrera, pero en la última vuelta tuve mi primera caída en moto, me fracturé el dedo anular, lo que me obligó a operarme y perderme las dos siguientes fechas… Mi carrera más importante fue el 13 de Octubre en el Autódromo de Villicum, Argentina, en el Campeonato GP3 de las Américas. Era la primera vez que corría en un circuito mundialista, salí segunda en categoría femenina y en la categoría B. Al igual que la primera carrera, estaba fascinada por el nivel de la estructura del autódromo y por el nivel de los pilotos que corrían allí.

¿Alguna anécdota que recuerdes en tu deporte?
En unas de mis primeras carreras, me pasó que en mi última vuelta mostraron bandera a cuadros (significa carrera terminada) y a la vez la bandera blanca (significa última vuelta), y la verdad era primera vez que veía esa señalización, pensé que la carrera había terminado, porque vi a los pilotos que tenía delante dejar de acelerar, así que tranquilamente empecé a entrar a box, en ese momento me doy cuenta que toda la gente empieza a señalar que siguiéramos, los banderilleros se habían equivocado. Los pilotos volvieron a entrar a la pista, pasando por la tierra, y yo al darme cuenta, también volví por la tierra, pero no tuve tanta suerte como los demás, ya que al tener neumáticos lisos ¡la rueda trasera se me resbaló!, así que me fui al suelo y caminando al box.

La decisión de seguir en la universidad o el motociclismo ¿cómo fue el proceso?
Cuando iba en mi segundo año de Arquitectura (2018) conocí las motos de velocidad, en un principio lo veía solo como hobby, no era tan complejo hacer las dos cosas a la vez, porque solo dedicaba los fines de semana a entrenar, cuando veía que tenía mucho trabajo por cumplir dejaba un poco de lado las motos, pero lograba rendir bien y mantener las buenas notas. Después, cuando llegaron las vacaciones podía dedicarme full a las motos, y ahí fue cuando me di cuenta que si quería competir, tenía que subir mi nivel de manejo, y cada día me conectaba más con este deporte. Ya cuando me tocó cursar el tercer año de Arquitectura ( 2019) comencé a competir también, y me di cuenta que sería complejo cumplir con los estudios si quería competir, tomé la decisión de tomar menos ramos en la universidad, ya que arquitectura requiere de mucho tiempo, y así podría tener más tiempo para la moto. A mediados de año aprendí a distinguir lo que realmente me apasionaba, las motos. Me di cuenta que arquitectura no era lo mío, que solo estaba estudiando por cumplir, ya que creía que las únicas opciones eran estudiar, nunca estuvo la de ser deportista, puesto que en Chile no es algo típico, o algo de lo que se pueda vivir, así que decidí arriesgar y probar suerte acá en Italia.

¿Cómo nace la idea de ir a competir a Europa?
La idea nace gracias a mi jefe de equipo, Antonio D’Angelo, quien siempre tuvo un sueño: realizar un equipo de carreras en Europa, en donde todos viviéramos juntos y nos dedicáramos 100% a las motos.

La experiencia de aventurar en el deporte en el extranjero, lo positivo, lo negativo…
Lo positivo es que la experiencia que uno recoge es enorme, ya que también te da la posibilidad de aprender de otra cultura, y hace de ti alguien diferente, te cambia la manera de ver las cosas en la vida cotidiana y como deportista. También al dedicar el 100% de tu tiempo al deporte, te permite tener progresos mucho más rápido. Lo único negativo es que uno se encuentra lejos de la familia.

¿Cómo has vivido la pandemia?
En el momento que avisaron que cerrarían las fronteras de Italia, tenía que tomar la decisión de quedarme o volver a casa, porque no había certeza si se podría competir este año, y opté por quedarme en Italia, con la esperanza de que se pudiera competir. Las primeras semanas fueron difíciles, ya que no estaba acostumbrada a pasar tanto tiempo en casa, pero cuando fueron pasando los días nos dimos cuenta que aún faltaba mucho tiempo para que terminara la cuarentena, así que buscamos prepararnos en casa, haciendo gimnasia y revisando la alimentación, con el objetivo de llegar en forma en el momento que tocara retomar la moto. También nos compramos la PS4 para jugar MotoGP, así logramos tener una noción de cómo serían los autódromos de Italia. El buscar actividades en la cuarentena nos ayudó a que el tiempo pasara mucho más rápido.

¿Cómo ves y qué opinas del apoyo a los deportistas chilenos por parte del estado?
Basta con ver cuántos deportistas chilenos nos representan fuera de Chile para responder esta pregunta. En Chile yo he visto mucho talento, pero poco apoyo por parte del estado, lo que me entristece muchísimo; si no tienes el apoyo de tu familia es casi imposible crecer en el mundo del deporte. Uno de mis sueños es que Chile tenga un autódromo mundialista, y que el deporte del motociclismo sea tan importante como el fútbol, espero que en un futuro el estado ayude a los deportistas chilenos a crecer en este mundo.

¿Qué se viene para lo que queda del 2020 y el 2021?
Para lo que queda del año 2020 nos seguiremos preparando para las últimas fechas del campeonato “CIV – Women’s European Cup”, y apenas terminemos acá en Italia volveré a Chile a competir en GP3 Chile, siempre pensando en sumar experiencia y mejorar en el manejo. Para el año 2021 quiero volver a Italia a competir, y espero lograr subir de posiciones en la carrera.

Cuéntanos de la parte nutricional y de algún cuidado especial para desarrollar tu disciplina deportiva…
La parte nutricional es muy importante en este deporte, por ende llevamos una dieta especial que nos permite dar el 100% encima de la moto, y además evitamos la fatiga durante el entrenamiento. También se requiere de mucha preparación física, ya que el piloto es quien lleva la moto con el cuerpo y eso requiere de un buen estado físico, por lo general siempre salimos a trotar o vamos al gimnasio.

¿Algún agradecimiento especial que quieras mencionar?
Quiero agradecer a toda la gente que ha estado apoyándome desde Chile, a mi familia, que día a día me dan ánimos para seguir, pero sobre todo a mi padre (Rubén Pierattini), que si no fuera por él, esto no sería posible, lejos el mejor padre. También quiero agradecer a Antonio D’Angelo por todo los conocimientos que me ha entregado, y por hacer este sueño posible. Todo este apoyo me ha dado gran inspiración para seguir en este deporte, son un pilar fundamental en lo que hago, aunque estén lejos o cerca, el apoyo siempre está.

Algún mensaje de motivación a las actuales y nuevas generaciones que hacen del deporte su pasión…
Me gustaría decirles a los deportistas que no se limiten, que no tengan miedo a fracasar, ya que el fracaso es el camino para la perfección, y que no permitan que las dudas apaguen sus sueños. El esfuerzo, la disciplina y la constancia siempre traerán frutos.

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