Rafaella Montesi defiende el oro ganado en el 2019 y el team junior presentes en el Sudamericano  de Surf en Cartagena Colombia 2020

La segunda edición del sudamericano de surf  junior tendrá lugar, por segundo año consecutivo, en Cartagena de Indias (Colombia), entre los días 10 y 13 de diciembre del 2020.

Rafaella Montesi  Bywaters nos cuenta su experiencia en la defensa del título sudamericano.

Este año 2020 fue un año extraño, distinto y sufrido, en marzo la OMS declaró una pandemia mundial.  Yo venía llegando de un campeonato que se realizó en San Bartolo, Perú, al que fui invitada a participar y donde estuve entrenando una semana en compañía de mi papá. Alcanzamos a llegar a Chile, porque a los pocos días cerraron las fronteras tanto de Perú como de Chile, y luego decretaron cuarentena, lo que significó para mí estar encerrada casi 90 días en mi casa sin poder surfear, sin ver el mar, sin disfrutar las olas y sin una preparación formal para mi carrera deportiva.

Con mis papás hicimos un circuito para poder entrenar físicamente; cada mañana, a las 8:00 hrs. comenzábamos a ejercitarnos. Sí, porque mi familia entrenó conmigo, como siempre acompañándome y apoyándome, teníamos una rutina de ejercicios físicos que duraba 90 minutos y terminábamos con 30 minutos de yoga. Por la tarde, practicaba surfskate en la rampla que mi papá me construyó hace dos años.

Cada día, de lunes a domingo, sin protestar, sin dudar, estuve preparándome para cuando pudiera nuevamente volver al agua con todas mis ganas y mis ilusiones.

Luego hice entrenamiento on line con Kineactivo (Reñaca) y  con Surflab (Perú), tres veces por semana. Igual lo hice a conciencia, para no perder las ganas, para no perder lo ya ganado, para tratar de mantener mi nivel y, por qué no, superarme; para ser feliz y estar bien para cuando pudiera volver a las olas, que es mi pasión.

Ya a fines de julio regresé  tímidamente al mar, a  veces me frustraba, porque me daba cuenta que esos meses sin surfear se hacían notar. Pero empecé de nuevo, poco a poco, y ya en un par de semanas era nuevamente yo, feliz de surfear, dominando mis temores e intentando ganarme las olas y vencerlas.  Retomé la rutina física en Reñaca con Kineactivo y además, me fui al agua a darlo todo, para ser más y mejor.

Reñaca, Concón, Maitencillo, El Clarón, Ventanas, Chigualoco, La Ballena, Totoralillo, La Serena, fueron algunas de las localidades donde me preparé, por un lado inspeccionando mi territorio,  y por otro,  conociendo otras olas, para ganar nuevas experiencias, para avanzar en mi deporte y para ser mejor.

Siempre supe que debía ir nuevamente a representar a Chile, por haber sido la campeona sudamericana sub 12 el año pasado, pero esta vez ya no competí en la misma categoría. Crecí, cumplí 13 años y mi categoría ahora es sub 14, lo que significa competidoras distintas, algunas más grandes, con más experiencia y, por qué no decirlo, con mejor técnica  y mejor surf. Pero yo, consciente de mis ventajas y desventajas, con ganas y con orgullo, me dispuse a darlo todo. Cuando en noviembre la federación colombiana me invitó formalmente a participar de nuevo, me sentí feliz.

La Federación Chilena de Surf, el Team Chile y Viña Surf, planificaron este año llevar un team un poco más amplio, ya que el año pasado solo fuimos dos surfistas sub 12, cada uno con su papá. Este año fuimos tres los seleccionados para representar a Chile, nos acompañaron los papás (hombres) y también fue con nosotros Boris Febre, en representación de la federación, éramos siete personas.

Con mi papá viajamos a Colombia el jueves 4, porque siempre hay que llegar antes, para entrenar y conocer el mar donde se va a competir, es como cuando los futbolistas deben conocer la cancha antes del partido.  Una vez  instalados en Cartagena, el 5 de diciembre, la federación colombiana no tenía claro aún la playa donde se realizaría la competencia (tenían un problema de autorización), y debimos ir a prepararnos a otra parte, donde se suponía era la segunda opción para realizar el certamen. Para eso, tuvimos que trasladarnos diariamente a playa El Faro en Galera Zamba, un pueblito muy humilde, solitario y desprovisto de todo, que distaba a más de una hora en auto desde Cartagena.

Mi papá, junto con los amigos que representaban a Perú, arrendó diariamente una camioneta para transportarnos, fue duro, nos levantábamos a las 4 de la madrugada pasar salir a las 5 (afortunadamente ya a las 5 aparecía el sol), y debíamos llevar agua, comida, snack, quitasoles y todo lo que pudiéramos necesitar para estar, por lo menos, entrenando hasta las 13:00 hrs. Al llegar a esa localidad, nos estacionábamos y debíamos caminar por lo menos 15 minutos, con nuestras tablas a cuestas para llegar a la playa, mientras los papás cargaban los coolers y todo el aparataje necesario para pasar las horas de entrenamiento. Para colmo, esas playas no tenían las características que uno acostumbra, porque debíamos bajar sentados unas empinadas sendas, o pasar por caminos no aptos, llenos de trozos de palos, piedras y desechos para alcanzar el agua. Fueron cuatro días difíciles y agotadores, regresábamos a Cartagena cansados, acalorados y somnolientos, compartíamos un rato en la tarde y cada día a las 20:00 hrs. ya estaba durmiendo.

El día 9 la federación colombiana confirmó que el torneo sí se realizaría en playa Las Velas, en la misma Cartagena, y pudimos entrenar normalmente, sin tanto sacrificio, ya que todas las delegaciones invitadas y que ya estábamos presentes (Perú, Venezuela, Argentina, Ecuador, Panamá y Chile), alojábamos ahí, en playa Las Velas, en Cartagena de Indias.

Mis compañeros del Team Chile llegaron el viernes 10 a medio día y solo alcanzaron a entrenar algunas horas antes de la competencia, y por eso quiero recalcar la importancia de llegar por lo menos un par de días antes para conocer la playa y las olas.

El mismo viernes 10 se hicieron las inscripciones y la inauguración del campeonato, pero esta vez solo fue un representante por país, en representación del team, para realizar la inscripción, recibir la información y las bases.  El año pasado se hizo una ceremonia inaugural donde asistimos todos, pero este año, por el Covid, no se pudo realizar.

Y así, el viernes 10, comenzó la fiesta del surf, me tocó competir en el segundo heat de damas y salí primera de entre las cuatro participantes. Observando todos los heat de mis contrincantes, me pude dar cuenta de inmediato que tenía dos competidoras de temer, que eran Catalina Sariquey de Perú, quien además es mi amiga, y es seca; y la representante de Argentina, a quien no había visto surfear antes. Con el resto de las competidoras teníamos un nivel más parejo y una técnica similar.

Temprano el día sábado nuevamente competí, y todos pensábamos que era la final, puesto que estábamos las primeras de cada heat, pero no fue así, y aquí salí en tercer lugar. Pero más tarde, al medio día, hicieron un repechaje entre terceras y cuartas y salí segunda, lo que significaba que estaba clasificada para la final.

El domingo, curiosamente, competimos en la final las mismas cuatro que habíamos competido el sábado en la mañana, y que éramos las ganadoras de los heat del día viernes. El resultado fue el mismo del sábado, la Cata en el primer lugar, medalla de oro, representando a Perú; el segundo lugar, medalla de plata, para la representante de Argentina; yo en tercer lugar, medalla de bronce, representando a Chile, y en el cuarto lugar, medalla de cobre, la representante de Panamá.

Ya estoy aquí, de vuelta en Chile, con una medalla de bronce. Volví contenta y con la satisfacción de haber representado bien a mi país una vez más. Fue mi segunda experiencia representando a Chile en el extranjero, logré estar en el pódium y traer una nueva medalla para mi país.

Quiero agradecer a mis papás, a mi familia, a todas y cada una de las personas que confían y creen en mis capacidades deportivas, que me apoyan incondicionalmente, siempre.

En el mismo escenario Vicente Becerra y Renato Medina

En el mismo escenario los demás representantes de nuestro país, en categoría sub 14, Vicente Becerra (Algarrobo) y Renato Medina (Concón), inician sus presentaciones. Renato logra el tercer lugar en su heat, lo que significa bajar a la ronda de repechaje; mientras que Vicente, en la ronda 2 de repechaje, logra el primer lugar avanzando a repechaje 3.

Ambos chilenos debieron competir en repechaje 3, Renato obtiene el cuarto lugar, lo que lo deja fuera de la competencia, y Vicente logra avanzar con el segundo lugar, lo que le permite acceder a semifinal. Ya en esta etapa Vicente no logra avanzar a las finales, terminando así su participación.

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